En éste artículo estaremos hablando de Adán y Eva, nuestros primeros padres.

Muchos ateos dudan de la existencia de Adán y Eva; pero la Biblia definitivamente nos enseña que Adán y Eva, sí existieron y fueron tan reales como el amanecer. No solamente en el libro de Génesis nos demuestra esta realidad, también en el Evangelio según San Lucas 3:23-38, donde nos explica la genealogía de nuestro Señor Jesucristo desde el principio (entiéndase desde el primer hombre creado llamado “Adán”).

En el versículo 38 de Lucas capítulo 3 nos dice claramente que Dios es el padre de Adán, porque él fue quién lo creó.

“hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios”.

Pablo el apóstol dice en el libro de los Hechos capítulo 17:28 que los seres humanos son linaje de Dios. El apóstol Pablo está hablando de Adán como el primer hombre en 1 Corintios 15:45,47. También en 1 Timoteo 2:13, Pablo dijo lo siguiente: “Porque Adán fue formado primero, después Eva;…”. El apóstol Pablo menciona en la segunda carta a los Corintios 11:3 que “la serpiente engañó a Eva con su astucia”. En Judas 14 también nos dice que Enoc fue el “Séptimo” patriarca desde Adán, de la misma manera que nos lo relata la genealogía del libro de Génesis Capítulo 5.

Tengo que mencionar las palabras de Jesús en Marcos 10:6 que dijo: “pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios”. Definitivamente en éste versículo Jesús se estaba refiriendo a Adán y Eva.

Todos sabemos que el Maestro basó todas sus enseñanzas sobre el matrimonio en la creación de Adán y Eva. Luego y después de haber mencionado la creación de los dos primeros seres humanos, varón y hembra, Jesús continuó diciendo en los versículos 7-9: “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”.

Volviendo al apóstol Pablo, éste se refería a Adán al afirmar en la carta a los Romanos 5:12 que “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. El apóstol va aún mucho más allá cuando dice que Adán fue en algunos aspectos, un precursor o tipo de Jesucristo en el versículo 14. Pablo continúa diciendo con respecto al rescate de la raza humana a través de un segundo Adán (refiriéndose a Cristo);

“Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia”. Haciendo referencia al tema de la expiación del pecado, Pablo nos plantea lo siguiente en el versículo 19: “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”.

Luego de haber leído las Santas Escrituras, debería ser evidente para nosotros que no hay alguna manera lógica de separar el relato del libro de Génesis sobre la creación divina de Adán y Eva de la doctrina fundamental del Nuevo Testamento. Porque lo uno está ligado con lo otro. Ahora, ambos dependen de nuestra voluntad para comprobar primero la autenticidad y autoridad de las Sagradas Escrituras, tanto, claro está, del Antiguo como el Nuevo Testamento, para así poder aceptarlas.

¡Dios te bendiga!
Pastor Luis Acevedo

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