Dios es Perfecto. Ha creado todo con un propósito particular, así lo podemos confirmar en Su Palabra. Encontramos en Efesios: 2:8-10 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Cada cosa creada por Dios es para cumplir algún propósito específico y muy especial. Si leemos en Génesis 1: 14-17, podemos comprender que todo lo creado fue pensado. Por ejemplo el sol, la luna las estrellas, etc. También el hombre y la mujer hemos sido creados con grandes propósitos. Desde la fundación del mundo ya estábamos en el corazón de Dios diseñadas para grandes objetivos, somos representantes de Dios ante este mundo.

Las escrituras nos enseñan acerca de mujeres cumpliendo grandes propósitos, fines y objetivos; por ejemplo Débora, Ester, María la madre de Jesús, La Samaritana, María de Betania entre tantas otras.

Ester 4:16…“Si perezco que perezca”, fue mujer de heroico valor que debía interceder por su pueblo sentenciado a muerte por un decreto irrevocable. Su pueblo ayunó por ella. Ella humilde y valientemente se puso en las manos de Dios y fue instrumento de Salvación para Israel. Ester 4:14… ¿Quién sabe que para esta hora has llegado al reino? Fue una pregunta que la llevó a tomar una gran decisión (Ester conquistó el corazón de un rey y de todo un imperio.)
Salmos 138:8, “Jehová cumplirá su propósito en mi…”, también lo cumplirá en ti. Al leer en Jueces 5:7-9, podemos ver como Débora se levantó para llevar una nación sobre sus hombros, una nación que dejaron abandonadas las aldeas y se fueron en pos de dioses ajenos mientras la guerra estaba a la puerta. Pero ella se levantó.

Como ellas, muchas mujeres han marcado nuestra historia. En los tiempos de Jesús muchas mujeres le siguieron y fueron las más valientes. Ellas le acompañaron hasta la misma cruz; María de Betania, Juan 11:1. Podemos establecer en Lucas 10:38, que fue mujer de gran pasión Espiritual.

Marta trabajaba mucho para complacer a Jesús y que todo detalle estuviera bien. A Dios le agrada mucho tu servicio y preocupación para que todo esté perfecto y en orden, pero lo más importante para Él, es tu vida espiritual, esa relación íntima con Él.

En Apocalipsis 2:2-4 leemos: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.” Un servicio espiritual no se basa en juicio para con los demás, no hiere a nadie, sino que invita a otros a servir con el ejemplo, con gozo y humildad. Cuando murió Lázaro, Marta fue a Jesús con reproches y argumentos, mientras que María fue con un corazón humilde y se postró a los pies del Señor, Leemos de sus lágrimas tocaron el corazón de Jesús. María nos enseña a tener pasión por Jesús. A vivir cada día con el sentir de tu primer amor.

Leemos acerca de María Magdalena en Lucas 8:1-3. Ella fue liberada de siete demonios y luego le fue fiel a Jesús, tanto así que estuvo en su muerte y fue la primera en verle resucitado según relata Marcos 16:9. Lucas 2:1-7, no habla acerca de María de Nazaret Mujer integra y obediente, creyó en un milagro nunca había sucedido en la historia y que jamás se ha repetido. De su vientre nacería El Salvador del mundo y fue bienaventurada entre las naciones. Su vida tuvo un gran propósito al ser la madre de Jesucristo el redentor del mundo. Parece sencillo, pero fue ella quien desde su vientre le llenó de ternura, amor y cuidados.

Juan 4:1-30 no habla acerca de la mujer Samaritana. Jesús se dio a conocer a ella como el Cristo. Ella fue restaurada de su pasado y ganó toda una nación para nuestro Dios con su testimonio.

Es necesario descubrir el propósito que tiene Dios con nuestra vida, como mujeres fieles y temerosas de Dios. Debemos descubrirlo y para esto es importante involucrarnos en la obra del Señor. Servir a Dios no es opcional tampoco una obligación, es una gran necesidad, una satisfacción indescriptible que nos trae beneficio a nuestra vida Espiritual y también a todo el que nos rodea. Somos un diseño único, creadas para la gloria de Dios. Dios nos ha dotado de talentos y habilidades para el servicio de su obra. Somos una pieza clave para conquistar este mundo para Cristo y si el miedo o la incertidumbre inundan tu vida, recuerda que Cristo está contigo. Debes esforzarte para alcanzar el objetivo. Josué 1:9, “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Y si en el intento fracasas, haz del fracaso un éxito. Aprende la lección y sigue hacia adelante en tu misión.

En 2 da Corintios 5:20 leemos, “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

Tu vida solo tendrá sentido si la dedicas totalmente al Señor y le sirves por amor, porque servir al Señor es un privilegio y satisface tu alma. Sirviendo encontrarás tu propósito.

Somos diseño de Dios, creadas para grandes propósitos.
Descubre tu propósito!

¡Dios te Bendiga!
Pastora Biviam Santiago

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